ORACIONES DEL CRISTIANISMO MÍSTICO

viernes, 13 de mayo de 2011

Somos una red mundial de equilibristas espirituales

Si has entrado a este blog, es porque te llamó la atención su título, y si fue así, es porque de previo ya has analizado el tema de la personalidad egoísta (PE) del ser humano y te has declarado en contra de su culto. El mundo actual no es más que un altar erigido al culto de la PE, la cual se luce a través del adelanto o progreso material-personal. La PE es la explicación del estado de la civilización humana, llena de injusticia social, de desigualdad extrema en lo económico, de violencia de todo tipo, de sufrimientos terribles que podrían evitarse con una personalidad inegoísta que liderara el mundo. Los equilibristas espirituales (EQE) nos caracterizamos por procurar que sea nuestra personalidad inegoísta la que establezca el rumbo de nuestras vidas, por ser guerreros que le hemos declarado la guerra a nuestra vanidad y que no nos rendiremos hasta el último día que tengamos vida. Los EQE procuramos que nuestras relaciones familiares y personales en algua medida reflejen la forma ideal en que anhelamos que se comportara el mundo entero.

Te invito a compartir experiencias e ideas con este amigo tuyo. Somos muchos los equilibristas espirituales alrededor de todo el planeta, que día a día luchamos con la vara en nuestras manos para no caer en los vicios de la personalidad egoísta. Tenemos que unirnos fraternalmente. Si en forma individual hacemos diferencia, qué tal sería en grupo!

LA MAGIA DE ARRIESGARLO TODO POR UN SUEÑO QUE NADIE MÁS VE. Morgan Freeman en Million Dollar Baby

viernes, 6 de mayo de 2011

Confucio y los apegos

Retomemos una de las frases célebres, la de Confucio: El hombre sabio piensa siempre en la virtud; el hombre vulgar piensa en su comodidad.

Cuando hablamos de virtud, nos referimos a la Voluntad Espiritual que se impone sobre la voluntad personal egoísta. El desafío del hombre: escoger entre virtud y comodidad. No podemos servirle a dos amos a la vez. O nos entregamos al régimen de enriquecimiento espiritual, o nos esclavizamos con el régimen de enriquecimiento material y le dedicamos la mayor parte de nuestra vida, desarrollamos enormes apegos con las cosas materiales y empobrecemos nuestra alma, y al llegar la muerte, el Poder Superior nos puede decir: Tienes demasidos apegos, aún no tienes méritos para ascender a un estadio existencial superior.

Les vos a presentar mi segundo poema o prosema, cuya escencia es justamente el tema de los apegos y la liberación del Yo Superior, en aras de poseeer méritos con los cuales enfrentar la realidad que sea posterior a nuestra muerte.

El simulador de vuelo existencial

¿A quién le gustan las ingratas sorpresas?
¿O el estado de shock? ¿El palpitar estrujado?
¿O el aliento torcido y galopante?
¿A quién le gusta abandonar el placer de la cama
en medio del abismo?
¿A quién le gusta su muerte
o la muerte de los suyos?
El ineludible compromiso con ella,
todos tienen ese momento final pendiente
y es la certeza mejor forjada de todas.
Las interrogantes más famosas: cuándo, dónde, cómo,
y hasta …¿por qué?
Pero esa destino tan enorme
no se pondera suficiente
en la elección de prioridades,
porque el mundo visible es apenas
el mundo de la vida intrascendente,
es el mundo de los apegos
con los bienes exteriores: El yo inferior de
tus seres amados y de tus congéneres,
los placeres y deseos no virtuosos,
los problemas y preocupaciones,
los bienes materiales y la vanidad.
El hombre se ha aferrado a ese saco de apegos
a través de musculosas raíces,
como si los bienes exteriores
(que son los que casi siempre lo inspiran)
fuesen eternos
y no existiese una sentencia final previsible,
que debería servir para hacer de cada ser humano
y del planeta Tierra
un lugar lleno de voluntad espiritual.
Cuanto mayor sea la dependencia
con los placeres y la comodidad,
mayor será el dolor de morir.
Cuanto menor sea el compromiso
con las virtudes y el sacrificio,
menor será la tolerancia
a la muerte material.
Pero los hombres y mujeres
tienen acceso a la muerte amigable,
que es la muerte indolora,
porque en ella no hay apegos
que al Yo Superior le impidan gobernar,
y entonces no hay raíces que se desangren
ni nervios que se agrieten.
Por eso es la muerte amigable
y es también la muerte inteligente,
el entierro del yo inferior
y la hora tan esperada
para el Yo Superior,
que llenará el enorme hueco dejado
por la personalidad egoísta
con los principios de la ética universal
y de la fe libre, independiente, soberana,
exigente, inteligente y trascendental.
Con la muerte amigable
se puede lucir el aprendiz de asceta,
el ejercitador del estoicismo,
el luchador de la perfección espiritual.

En un simulador de vuelo,
el piloto de avión
es capacitado con protocolos oficiales
para que pueda salvar a sus pasajeros
de situaciones en el límite de la tragedia.
En el simulador de vuelo existencial,
el capitán de su propia vida
descubrirá el espacio para la oración mística,
la reflexión y la meditación,
dirigidos a la destrucción de los apegos
y a la construcción del Yo Superior (aquel
que no necesita de las cosas exteriores).
En ese íntimo laboratorio espiritual,
todo aspirante a ser líder de su propia vida
podrá ensayar con diferentes escenarios de muerte
de su personalidad egoísta
y convertirla
en una muerte inteligente e indolora.
En esa impostergable experiencia
con el simulador
para la iniciación del Yo Espiritual,
el aprendiz de alquimista
transformará su muerte
en un supremo desafío
escribiendo sus propios protocolos
de superación y de perfeccionamiento
espiritual y experimentando
un encuentro mucho más épico
con su Poder Superior particular,
determinante, efectivo y rector.

lunes, 2 de mayo de 2011

La escencia del equilibrismo espiritual

Uno de los grandes desafíos de los equilibristas espirituales, es mantenerse fiel a un estilo de vida austero y rechazar de plano, un compromiso muy grande con su superación material-personal. Podríamos hablar casi de una relativa pobreza voluntaria. Pero cuidado, no se trata de andar por las calles arapiento y hablando de Dios. El punto es el siguiente: Mi camino de perfeccionamiento espiritual (o desempeño o desenvolvimiento) me lleva sobre una cuerda en la que debo caminar manteniendo el equilibrio para no caer. Es previsible que caeré muchas veces (cada vez que soy vencido por mis apegos con los bienes exteriores), porque la personalidad egoísta es la parte más poderosa e influyente en el ser humano, y ella siente pasión por dichos bienes exteriores. Basta perder la paciencia con mi hijo de 12 años, gritarle e increparlo, para que yo me caiga de la cuerda. De inmediato sobreviene la recapacitación y el arrepentimiento, la disculpa y de nuevo me subo a la cuerda para continuar mi camino con la ayuda de la vara. Con el tiempo, debería ser capaz de mantenerme más tiempo en la cuerda, llegar a dominar la técnica y así llegar a imponer mi Voluntad Espiritual sobre mi personalidad. Una persona que permanezca la mayor parte de su tiempo en la cuerda, es una persona que puede mantener una relación intensa, estrecha, fructífera con sus hijos, que dispone de tiempo para meditar y alcanzar altos niveles de paz interior, para orar y mantener una relación muy enriquecedora con su Dios Personal, que tiene la capacidad de ser feliz a partir de sus bienes espirituales principalmente, y por lo tanto, es verdaderamente libre! Se ha liberado del régimen de enriquecimiento material, y por lo tanto es menos propenso a sufrir. Entre menos condicionamientos de tipo personal y material tengamos para ser felices, mayor será nuestro perfeccionamieto espiritual y nuestra calidad de vida, y mayores posibilidades de que nuestra vida eterna sea un Éxito.

Pongan atención a las siguientes frases célebres que son elocuentes y que sintetizan los objetivos de un equilibrista espiritual:

El hombre superior piensa siempre en la virtud; el hombre vulgar piensa en su comodidad (Confucio).

La riqueza de un hombre no radica en lo que tiene, sino en aquello que no necesita. (Desconocido).

El sabio persigue la ausencia de dolor y no el placer. (Aristóteles).

El ambicioso es un esclavo de lo mucho que desea, el hombre libre es el que nada desea. (E. Young).

El mundo nada puede hacer contra un hombre que canta en la misera (Ernesto Sábato, para hacerle un homenaje póstumo a su humanismo gigantesco y a su obra universal tan clarividente sobre la personalidad egoísta, con motivo de su fallecimiento el pasado sábado 30 de abril).

¿Y qué es la felicidad? Un estado de plenitud interna desbordante que no tiene que ver con ningún condicionamiento externo . (Susana López, monja budista de El Garraf).

sábado, 30 de abril de 2011

Apegos y Desafíos

Soy un aspirante a Equilibrista Espiritual (equilibrio entre Vida Interior y vida exterior), soy un hombre multidimensional, es decir, me ocupo responsable y metódicamente de todos mis roles (hombre de fe, escritor, blogero, agente de seguros, hijo, padre de un hijo, esposo, hombre previsor-planificador, persona altruista y caritativa, el trabajo doméstico, etc). Mi pasión es la escritura de temas espirituales y los blogs, el tiempo disponible para ello es limitado, y afortunadamente, he logrado mantener un delicado equilibrio. De repente, mi madre de 81 años entra en un período crítico de salud que nos obliga a sus hijos a hacer un gran esfuerzo que incluye visitas al hospital, obtener información con los médicos, dotarla de equipo médico asistencial, buscar personas capacitadas que la cuiden una vez que regrese a su casa, etc. Y cuando ya se encuentre en su casa (que se encuentra junto a la mía) cuidarla, acompañarla, vigilar el consumo correcto de fármacos, y otras tareas más, todas de cuidado. Entonces, en forma súbita, ese delicado equilibrio que me permite ser un hombre multidimensional corre peligro de quebrarse. Analicemos esta situación de sufrimiento a través de los diferentes tipos de apegos que podrían verse amenazados: 1)El yo inferior de mis seres amados (si mi madre empeora su estado de salud y fallece, yo ya estoy preparado para romper con ese apego, así que en este sentido no hay problema). 2)Los placeres y deseos no virtuosos (La situación de mi mamá amenaza el tiempo para mi blog, pero mi afición blogera en modo alguno se relaciona con elementos viciosos, sino todo lo contrario, es un elemento muy virtuoso). 3)Los bienes materiales (Aquí sí tengo que trabajar para romper con este apego, porque mi situación económica efectivamente se ve perjudicada al tener que compartir los gastos médicos con mis hermanos). 4)La vanidad (Sí hay un poquito de vanidad metida, porque yo deseo obtener reconocimiento a través de mi blog y de mis libros, y las dolencias de mi mamá me demandan tiempo muy valioso). 5)Los problemas y las preocupaciones (Claro, la preocupación de no disponer de suficiente tiempo para atender adecuadamente mis obligaciones como agente de seguros y para darle mantenimiento a mi blog y para mis proyectos literarios).

Ante cada apego que debo romper, surge un enorme desafío y una gran oportunidad para poner a prueba mi condición de Equilibrista Espiritual, y generar méritos espirituales de altísimo nivel de calidad, y demostrar mi capacidad de dar amor en forma incondicional.

lunes, 25 de abril de 2011

Egoísmo, apegos, dolor

Existe un principio fundamental en lo relativo al fenómeno del sufrimiento: "Si no tuvíesemos apegos con los bienes exteriores, no tendríamos motivos para sufrir". Así de simple! Pareciera que entonces, si yo me lo propusiera, sería capaz de no sufrir nunca más por nada. Sería algo así como un santo grial de la superación personal, pero por supuesto que el fenómeno del sufrimiento es demasiado complejo como para poder resolverlo de una manera tan fácil, y dicha complejidad radica en nuestra personalidad egoísta, inherente a nuestra naturaleza humana. Supongo que si fuera posible hacer la respectiva medición, resultaría que en promedio, somos 90% personalidad egoísta y apenas un pobre 10% de personalidad inegoísta. Y los bienes exteriores, a partir de los cuales nuestra personalidad establece sus respectivos apegos, son los siguientes:
1.El yo inferior de nuestros seres amados y congéneres en general.
2.Los placeres y deseos no virtuosos.
3.Los bienes materiales en general.
4.La vanidad
5.Los problemas y preocupaciones

Prácticamente cualquier sufrimiento que tengamos, se deriva de un apego con cualquiera de los anteriores bienes exteriores. Por ejemplo, un equilibrista espiritual constantemente es asediado por los placeres y deseos no virtuosos y por los bienes materiales en general. Son dos tipos de apegos que se manifiestan con mucha frecuencia en una persona que desea tener un estilo de vida con cierto grado de ascetismo, o lo que es lo mismo, una persona que aspira a ser un Equilibrista Espiritual. Dónde clasificariámos la siguiente situación: Mi madre es intervenida quirúrgicamente, al principio su recuperación es incierta, y luego, por vivir junto a mi casa, requiere de cierta dedicación de mi parte, a pesar de que tengo el tiempo muy comprometido entre trabajo, familia y mi trabajo de escritor aficionado.
En la próxima entrega lo veremos.

viernes, 25 de marzo de 2011

El supremo objetivo del equilibrista


EL SUPREMO OBJETIVO DE TODO EQUILIBRISTA ES LA TRASCENDENCIA DE SU PERSONALIDAD EGOÍSTA PARA ASÍ LOGRAR EL MÁXIMO GRADO DE PERFECCIONAMIENTO ESPIRITUAL DE TAL MANERA QUE PUEDA ASPIRAR A LA UNIÓN DIVINA. Este enorme y maravilloso supra objetivo, contiene en forma intrínseca el deber de contribuir aunque sea minúsculamente, con el perfeccionamiento de la humanidad, para lo cual, resulta obvio  que primero yo debo iniciar un camino espiritual de perfeccionamiento, y en la medida de mi progreso, podré transmitir ese avance o adelanto hacia mis congéneres. Así como una empresa exitosa establece en su modelo de planificación estratégica, las definiciones de su MISIÓN y de su VISIÓN (que engloban los fines últimos de la misma), y las cuales son expuestas con mucho orgullo a sus clientes y empleados, así también, un equilibrista tiene que establecer su misión y su visión. La forma en que cada equilibrista redacte ambos conceptos es secundario, lo primario es el sustento de ellos. En el caso de la MISIÓN, la idea fundamental es la trascendencia con miras al perfeccionamiento, o desenvolvimiento, o desempeño, o adelanto espiritual del alma, con el fin de que el equilibrista se convierta en un instrumento de Dios para hacer el bien a sus congéneres, con todo el sacrifico que ello implica.

En el caso de la visión, la idea fundamental es el logro -posterior a la muerte- de una existencia espiritual muchísimo más gratificante y cercana al Poder Superior (la UNIÓN DIVINA).

Hay una frase célebre de Goethe que dice así: "Nadie se ha perdido aún en un camino recto". Un equilibrista que cuente con una misión y visión debidamente establecidas, definidas e internalizadas, nunca podrá perderse en el camino que sigue, porque es un camino recto. Ya que mencioné el tema del modelo de la planificación o planeación estratégica, muy utilizado en la disciplina de la Administración, también es importante indicar que además de la misión y de la visión, el equilibrista puede definir algunos objetivos importantes que deben alcanzarse antes de llegar al cumplimiento de la misión, así como también, es imperativo establecer la estrategia, los medios y los insumos para culminar con toda la planificación. Dentro de los insumos más importantes, se encuentran la vocación espiritual y la voluntad purificada. Me parece que conocer la definición del vocablo VOLUNTAD (tomada del diccionario) es algo fundamental es este momento, dada la preponderancia que tiene la voluntad en el camino de la perfección espiritual: Facultad, capacidad de determinarse a hacer o no hacer algo. Energía, capacidad, firmeza con la que se ejerce esta facultad.

Cuando hemos llegado al punto discriminar diáfanamente entre superación ascética-espiritual y superación material-personal, de sentir pasión por las virtudes, de estar dispuestos a empobrecernos voluntariamente y en una pequeña medida, con tal de disfrutar de un estilo de vida algo más relajado y mucho más comprometido con nuestro camino espiritual, de ser capaces de romper constantemente nuestros apegos con los bienes exteriores (la personalidad de nuestros seres amados y y de nuestros congéneres en general, los bienes materiales, los placeres y deseos no virtuosos, la vanidad, los problemas y preocupaciones) porque queremos ser mejores seres espirituales, es entonces que hemos logrado alcanzar una VOLUNTAD PURIFICADA. Es importante definir este término de purificación de la voluntad, porque hay personas muy voluntariosas para alcanzar sus metas materiales y personales, pero lamentablemente, como todo en la vida tiene un costo de oportunidad, lo tienen que hacer a costa de sus objetivos espirituales, lo cual para nada es virtuoso.

Y la VOCACIÓN ESPIRITUAL es esa fuerza poderosa, esa imperativa necesidad de realizarnos como seres espirituales, esa pasión por los bienes espirituales que son intangibles, esa determinación a tener un estilo de vida consecuente con un camino recto orientado por las virtudes y por la austeridad.

domingo, 20 de marzo de 2011

La vida es como una balanza

En esta tercera entrega, voy a publicar un documento que de acuerdo a los gustos y opiniones, podría considerarse un poema, o un prosema o un antipoema. Lo cierto del caso, es que cuando me siento deprimido, me dan ganas de escribir sobre temas muy trascendentales, como la personalidad, como la muerte, como la descripción de nuestra humanidad tan mezquina, etc. Y me gusta cortar las líneas y tratar de lograr un lenguaje algo poético, aunque consciente de que lo que más me interesa, es transmitir un mensaje que sea entendido en una sola dirección. Aspiro a ser elocuente, a causar un impacto, a sacudir tu mente, a despertarte, a motivarte para iniciar o a fortalezer tu camino espiritual. El siguiente documento está muy relacionado con las dos anteriores publicaciones, y lo escribí antes de crear el concepto de equilibrista espiritual, por eso es que me refiero al ángulo llano o extendido (de 180 grados) que mantiene un equilibrio entre tu superación ascética-espiritual, y tu superación material-personal. Pero ambos sentidos figurados para un camino espiritual equilibrado son muy válidos y trascendetales, como deben ser la mayoría de las cosas en la vida de un equilibrista, sin por ello renunciar a una vida sencilla. Te presento mi poema o prosema LA BALANZA EN ÁNGULO LLANO O EXTENDIDO:


La balanza en ángulo llano

El alma de la vida es una balanza
que de acuerdo con la Ley Eterna,
debería estar siempre
en un virtuoso ángulo llano
de 180 grados,
con el perfeccionamiento espiritual
en un extremo, neutralizando
la fuerza que la superación material-personal
ejerce en el otro extremo
de la balanza,
logrando así el equilibrio necesario
para que una persona
sea alguien, en el mundo espiritual.
Pero en un mundo maniatado
por la religión de la propiedad privada
y por el principio imperativo
de consumir, de poseer, de ostentar,
de derrochar;
en un hábitat en el que las virtudes
se desperdician
por la infamia de la personalidad egoísta
de la humanidad,
que se engorda con los placeres y
los bienes exteriores,
la balanza mundial se encuentra
totalmente inclinada hacia el extremo
de la superación material-personal
y por lo tanto,
el yo inferior, el yo primitivo del hombre
es el gran líder y conductor
de un mundo tan mediocre en cuanto
a virtudes y tan rico
en vicios.

Si el Yo Superior de los humanos
ejerciera su liderazgo,
la balanza mundial se encontraría
en un admirable ángulo llano o extendido
(una línea recta)
y entonces,
la propiedad privada sería
meramente simbólica,
porque la dependencia con los bienes exteriores
no sería más que un signo
de atraso mental y espiritual.

Pero qué difícil vivir sin apegos
y sin motivos,
no más que con base en las ideas,
en la voz de tu yo interior
y en la comunión con tu Poder Superior particular,
si al mismo tiempo
te encuentras sordo
por el ruido de los mega escaparates
y de los agitados consumidores
de un mundo mercado excluyente,
que no es más que la cuna de la muerte.
No es ninguna casualidad
que el inframudo
(el de los apegos con los bienes exteriores)
sea el hogar de la muerte,
mientras que el mundo de las virtudes
y del humanismo,
sea la cuna de la eternidad.

Si el hombre se tomara la muerte
en serio,
no para claudicar,
sino para comprometerse
con el perfeccionamiento espiritual,
el ángulo de la balanza
exhibiría un admirable
paralelismo con el suelo de la tierra.
Pero en cambio desdeña su destino
mundano fatal
y se trastorna con los placeres y deseos viciosos,
mata y lucha por convicciones
corrompidas por su yo inferior
y traiciona su propia escencia,
su propia razón de ser,
porque el perfeccionamiento del Yo Superior
no tiene cabida
en su mundo, el de los apegos
y de la eficiente exclusión.