ORACIONES DEL CRISTIANISMO MÍSTICO

domingo, 14 de agosto de 2011

Escatología Ecléctica (escatología cristiana, esotérica y trascendentalista)

La escatología según el diccionario enciclopédico Mi Pequeño Larousee, significa lo siguiente: Conjunto de doctrinas y creencias relacionadas con el destino último del hombre y del universo. Es decir, la escatología es una disciplina (una rama de la teología) que trata de descifrar lo que le espera al hombre después de su muerte material. Desde mi perspectiva del fenómeno escatológico, el mismo puede explicarse y predecirse en forma más convincente y acertada, utilizando elementos de la escatología cristiana, de la escatología esotérica u ocultista (en su sentido clásico, serio) y de mi propia cosmovisión escatológica,  que he denominado trascendentalista. La escatología es una disciplina a menudo olvidada en el análisis más profundo y amplio que se quiera hacer sobre nuestra relación con el Poder Superior y del futuro que nos tiene preparado y de la responsabilidad que nos concierne con dicho futuro. Pero es una de las disciplinas más cautivantes y apasionantes que podemos estudiar y enriquecer, ya que estamos adelantándonos a las respuestas que obtendremos luego de nuestro deceso.

La vida humana es el primer estadio existencial de nuestra alma. Desde el punto de vista del desarrollo y perfeccionamiento espiritual, todos nacemos, crecemos y envejecemos como diamantes en bruto, es decir, con las cualidades potenciales para trascender la mera condición de seres dominados por la inteligencia calculadora egoísta, por las pasiones, por las emociones y por el apego con los bienes exteriores. En este sentido, hay que considerar ciertas condiciones que son vitales para lograr esa trascendencia tan importante. Tales condiciones son las siguientes: Los que por mérito propio o mérito de  otra persona descubrimos y tomamos conciencia de la Ley Eterna (San Agustín de Hipona: El Libre Albedrío); los que amparados en una determinada religión o en el conocimiento de la Sabiduría Antigua logramos ser consecuentes en mayor o en menor medida con dicha ley; los que demostramos tener la capacidad para aprovecharla, con el fin de asumir el perfeccionamiento de nuestro espíritu para la Unión Divina como la misión fundamental de nuestras vidas, y aceptamos con gratitud los sacrificios inherentes a ello; los que nos comprometemos con un camino de desenvolvimiento y de superación ascética-espiritual como un apostolado y lo reflejamos en nuestro estilo de vida austero, modesto, altruista, discreto. Aquellas personas que logren cumplir en mayor o en menor medida con dichas condiciones, se destacarán por cierto pulimiento en sus almas y así se librarán de su condición de diamantes en bruto (Para ello también han sido capaces de experimentar a través de la meditación o por otro medio, del gozo de la libertad absoluta). Dicho de otra manera, se han convertido en principiantes de alquimistas (trasformadores de vicios en virtudes). Este adelanto espiritual tan significativo, les procurará un estadio existencial posterior a la muerte muy cercano a la Unión Divina y por supuesto que  mucho más favorable en relación con  aquellos (la gran mayoría) que no lograron ningún adelanto espiritual significativo. Para todos los que se quedaron como diamantes en bruto, les espera un estadio existencial en el que sus almas se encontrarán completamente solas y aisladas,  sin posibilidad de establecer algún tipo de contacto o comunicación con otra alma, sin posibilidad de obtener conocimientos o información de nada, sin ningún tipo de certeza, sin posibilidad alguna de salirse de ese aislamiento. El Poder Superior les brindará una revelación a estos entes: La razón por la que se encuentran en dicho estadio existencial carencial, es la consecuencia de no haber cumplido con la Ley Eterna (dicha ley nos manda amar las cosas ordenadamente conforme su grado de perfeccionamiento espiritual, y no preferir lo material a lo espiritual, ni lo efímero a lo eterno, ni lo cómodo y placentero a lo virtuoso), la cual, aunque no les fue enseñada en forma explícita, es inherente a la facultad de la intuición humana, por lo que no caben justificaciones. Por lo tanto permanecerán un período de tiempo indeterminado en dicho estadio carencial para que tomen conciencia de la importancia de entender y cumplir el orden universal de la Ley Eterna. Luego esos entes podrían encarnar en seres humanos, conservando en su subconsciente la experiencia que tuvieron en el estadio carencial, y así tendrán la oportunidad de redimirse. Quizás lo logren, quizás no. En caso de ser necesario, volverán a repetir el proceso. Pero también, el Poder Superior puede determinar que un ente demostró los méritos suficientes durante su permanencia en el estadio existencial carencial y no requiere encarnar, y entonces puede proseguir su camino hacia la Unión Divina.

En el caso de los entes que por una u otra vía, se encuentran en el estadio existencial opuesto al carencial, es decir, el estadio de plenitud,  podría ser que el Poder Superior los someta a una nueva prueba y más difícil de lo que fue su paso por el planeta Tierra. En tal caso, estos entes pueden adquirir vida y nacer en un planeta cuya civilización es muchísima más virtuosa e inegoísta que la civilización humana, de tal manera que para estar a la altura de los seres más evolucionados espiritualmente que viven en dicho planeta, tendrán que aumentar el dominio que ya tienen sobre su personalidad egoísta, y si no lo logran, podrían tener que permanecer un tiempo en un nuevo estadio existencial carencial adecuado a los atributos de la civilización de este segundo planeta. En caso de lograrlo, ascenderán a un segundo estadio existencial de plenitud. Con cada peldaño ganado, estaremos más cerca de la ansiada Unión Divina!

sábado, 16 de julio de 2011

Desahogo Equilibrista

Es increíble que a pesar de que este mundo está lleno de condicionamientos exteriores, a pesar de que somos reincidentes en el delito de tratar de llenar nuestras vidas con bienes materiales y personales, lo esencial y sustancial no ha cambiado y nunca lo hará: nuestra vida interior es infinitamente más importante que nuestra vida exterior y la verdadera felicidad, la que es sólida porque no depende de los apegos con los bienes exteriores (apegos con la personalidad de nuestros seres amados y congéneres en general;  con los  bienes materiales; con los placeres y deseos no virtuosos; con la vanidad; con los problemas y las preocupaciones) es la felicidad que alcanzamos cuando a su vez, somos capaces de acariciar la LIBERTAD ABSOLUTA, que es la posibilidad de experimentar un gran gozo y un enorme bienestar sin necesidad de hacer valer nuestros apegos y ataduras, sin necesidad de tener motivos, es decir, cuando somos pura VIDA INTERIOR iluminada, plena, totalmente ocupada por nuestro espíritu.

El costo de oportunidad de mi superación ascética-espiritual es tener un nivel de superación material-personal modesto, discreto, conservador, es tener una vida exterior Rutinaria, Ordinaria y Austera (vida tipo ROA). Y como simple mortal que soy, a pesar de ser un equilibrista espiritual, esa vida tipo ROA en ocasiones se convierte en una especie de lastre que me provoca depresión, frustración y pesadumbre. En este momento me siento así, y por eso estoy haciendo esta nueva entrada, para dejar testimonio de mis debilidades pero también de mis fortalezas, porque rápidamente reacciono y atino a que a que mi vida exterior es una pequeña y humilde choza construida con materiales vegetales, y en cambio, mi vida interior es un gigantesco palacio con paredes de mármol y torres de 50 metros de altura, lleno de espectaculares jardines.El SECRETO no es la tan publicitada ley de la atracción utilizada por los manipuladores mediáticos para idiotizar a los televidentes incautos, sino la LIBERTAD ABSOLUTA y el PRINCIPIO DE LA INCONDICIONALIDAD.

lunes, 27 de junio de 2011

El Espiritualismo Ético

En las dos anteriores entradas me referí al concepto de Libertad Absoluta, máxima aspiración de todo camino de desempeño, desenvolvimiento o perfeccionamiento espiritual, y por supuesto, que de todo equilibrista espiritual que sigue un camino de ese tipo. Para llegar a un breve estado de Libertad Absoluta, es necesario cumplir con el Principio de la Incondicionalidad, es decir, aquel punto o nivel de conciencia en el que experimentamos una paz y bienestar enormes sin necesidad de ningún condicionamiento material. He considerado conveniente, necesario, justo e imperativo, designar con un término específico,  a todo el cuerpo de conocimientos, ideas, propuestas que sustentan mi proyecto El Equilibrista Espiritual, y ese nombre será el siguiente: ESPIRITUALISMO ÉTICO, con lo cual quiero indicar que dicho proyecto se sustenta en la ética, en la metafísica (ontología) y en el espiritualismo filosófico.
NOTA: Los invito para que lean mi obra Éxito Personal Global, libro que trata con mucha profundidad el tema del Espiritualismo Ético. Este libro es una auténtica herramienta espiritual.


martes, 21 de junio de 2011

Celebridades de Hollywood (huecas por dentro)

Ser una celebridad del cine estadounidense comercial: mansiones de 100 millones de dólares, colección de autos personalizados de no menos de 100 mil dólares cada uno, jet privado,asediado por los paparazzi, eventos sociales por todo lado y a toda hora, muchos amigos y amigas, 20 millones de dólares de salario por cada película filmada, entrevistas en la tele (Opra of course), revistas, etc. Viajes a los lugares más exóticos del mundo, propiedades en las playas más exclusivas, etc. Es decir, una celebridad de Hollywood mantiene un hiper condicionamiento con los bienes exteriores, su felicidad exterior es gigantesca, pero su felicidad interior es muy pobre, porque su vida está llena de motivos temporales para tener sentido. Un actor de cine famoso, millonario, no es capaz de despojarse de su interés propio, de desnudar su personalidad egoísta, sino que necesita alimentar su ego insaciable en forma permanente, es un pobre esclavo de su personalidad, de su vanidad, de su apariencia externa.

Análisis ontológico de una actor de cine:
Si tomamos una celebridad de Hollywood, y mentalmente le despojamos de las cualidades que lo individúan (alto, apuesto, sano, ojos azules, atlético, voz grave seductora, famoso, millonario, apasionado con su trabajo de actor, generoso, altruista, simpático, etc.), y le dejamos únicamente las cualidades que lo especifican (ser substancial, material, viviente, sensible y racional), ¿Qué le podría suceder a ese famoso? ¿Sería capaz de sostenerse con base en la plenitud de su vida interior? ¿Podría vivir sin sus motivos exteriores y encontrar la libertad absoluta? ¿Qué quedaría de esa luminaria de Hollywood? ¿Una pequeñita vela en vías de extinción o una extraordinaria e incandescente luz interior clarificadora en cuanto a la necesidad de vivir sin condicionamientos exteriores? Vaya, qué estatura espiritual más pequeña la que tienes! ¡Qué dependencia más grande la que tenías con tu felicidad exterior!

domingo, 12 de junio de 2011

El perfeccionamiento espiritual tiene su santo grial

En la entrada anterior me referí al concepto de la LIBERTAD ABSOLUTA, el  estado mental más gratificante que existe para el alma. Alcanzar ese estado no solo es muy meritorio, sino también necesario, para el desarrollo de las facultades espirituales y para la salud del ser humano en general. Para lograrlo, es necesario practicar la meditación. No es un bien que uno puede obtener en cualquier momento con solo proponérselo, sino que es imprescindible un proceso previo de trabajo mental mediante la meditación

Cuando hablamos de perfeccionamiento espiritual, o de adelanto, desempeño o desenvolvimiento espiritual, todo el mundo "se apunta", nadie quiere quedar excluido, resulta que entonces todas las personas tienen su vida espiritual privada, muy pocos aceptarían reconocer que son presos del régimen de enriquecimiento material. Es muy atractivo e interesante hablar o mencionar términos como "perfeccionamiento espiritual", el cual puede tener el significado más conveniente para cada individuo. Si yo le pregunto al esposo de mi sobrina, quien es predicador del canal de cable Enlace (canal religioso pentecostal de la corriente de la teología de la prosperidad y la sanidad) si considera que ha logrado un cierto nivel de desarrollo o perfeccionamiento espiritual, me contestará que sí, por supuesto. Yo le respetaré su parecer, pero antes de contestar esa pregunta, hay que definir lo que significa Perfeccionamiento Espiritual, desde el punto de vista de la sabiduría antigua, del esoterismo clásico y de la ética, y no desde la óptica de las doctrinas basadas en la revelación y en los dogmas.

Vamos a intentarlo: El máximo y supremo objetivo del hombre es su Perfeccionamiento Espiritual, el cual se logra cuando somos capaces de desprendernos del interés propio (los intereses de nuestra personalidad egoísta), de tal forma que a su vez, somos capaces  de vivir sin motivos, experimentando  una paz y un regocijo interiores enormes, sin requerir de fines ni de medios para nada. En ese momento somos tan virtuosos y éticos que podemos vivir sin esperar nada, con una enorme claridad interior. En ese momento también, hemos alcanzado la Libertad Absoluta, máxima aspiración del desempeño espiritual. Sintetizando entonces, el Perfeccionamiento Espiritual, para que sea auténtico, legítimo, debe conducirnos a un estado mental de Libertad Absoluta, y para llegar a dicho estado, tenemos que echar mano de lo vamos a conocer en adelante como el Santo Grial de la Espiritualidad: el Principio de la Incondicionalidad, es decir, la capacidad de experimentar una paz y una satisfacción enormes, prescindiendo para ello de todo tipo de condicionamiento externo.

En mi caso particular, yo paso muy condicionado por una situación económica relativamente precaria, y por la aspiración de mejorar mis ingresos, pero logro contener esa situación cada vez que aplico dicho Principio de la Incondicionalidad  a través de la meditación.

jueves, 9 de junio de 2011

El costo de oportunidad del equilibrista espiritual

¿Cuál ha sido el costo de oportunidad de mi superación ascética-espiritual? Dicho costo, en términos muy sintéticos, ha sido un nivel de superación material-personal modesto, discreto, conservador y una vida rutinaria, ordinaria y austera. Pero dicho costo pudo haber sido aún mucho más grande, mi vida pudo haber sido cruda, desgarradora, trágica, miserable, antes de que yo encontrara un camino de desempeño espiritual.

Pero obviamente, que toda persona que se comprometa con el equilibrio espiritual, tiene que aceptar su respectivo costo de oportunidad, porque ha escogido el éxito interior en lugar del éxito exterior, o lo que es similar, la felicidad interior en lugar de la felicidad exterior. Recordemos el principio de que no se le puede servir a dos amos simultáneamente, hay que escoger. Difícilmente una persona puede ser exitosa en su universo interior y en su universo exterior. ¿Por qué? Porque son relativamente opuestos, el éxito interior se logra cuando hemos alcanzado la capacidad de desprendernos del interés propio, lo cual significa carecer de motivos. La capacidad de vivir con una gran paz y con una enorme conciencia interior y a la vez sin motivos, sin necesidad de fines y medios, sin esperar nada, SIN CONDICIONAMIENTOS EXTERIORES es la LIBERTAD ABSOLUTA. Mientras tanto, el éxito exterior implica de fines y medios para concretizar objetivos materiales, requiere de motivos muy fuertes que impulsan a la persona a luchar y a ser muy competitivo dentro de su campo profesional, por lo tanto se establecen apegos muy macizos con los bienes exteriores, porque el éxito exterior requiere de mucho sacrificio, de muchísimo trabajo, estrés, de aceptar grandes riesgos, y por supuesto que ni que el ser humano fuese un robot programado para actuar sin pedir nada a cambio, es decir, quien se mete a luchar por conseguir un lugar en el ranking de los exitosos, lo hace a cambio de placeres no virtuosos y a cambio de comodidad, de lujo, de reconocimiento, de estatus, de disfrute amplio de bienes exteriores. ¿O no es así? ¿O me equivoco?

En mi caso particular, mi vida tipo ROA (rutinaria, ordinaria, austera) con todos sus yerros, sus fracasos, sus contradicciones, sus aciertos y virtudes (una vida sin mayores logros externos) está plenamente justificada gracias a mi desempeño espiritual, expresado a través de mi Fe Trascendental, de mi libro Éxito Personal Global y demás publicaciones, de mis conocimientos de la sabiduría antigua, ética y el esoterismo, y por la relación tan hermosa con mi hijo de 12 años. Cabe indicar, que al hablar de mi Fe Trascendental, por supuesto que he logrado acercarme a ese supremo objetivo de experimentar la LIBERTADABSOLUTA, la paz completa sin requerir de condicionamientos exteriores, de fines y medios, de motivos.

domingo, 22 de mayo de 2011

Hombre Pequeño vs. Hombre Grande

"El hombre pequeño se apasiona y se complace con sus objetivos materiales-personales, ese es su techo; mientras tanto, el hombre grande, realmente grande y trascendental, se apasiona y se complace con sus objetivos ascéticos-espirituales, y por lo tanto, nunca encontrará un techo que lo limite". Esta frase es de mi autoría, y me sirve de introducción para retomar el tema de la lealtad que todo ser humano, en algún momento de su vida (no muy tarde por supuesto), debe entregársela a uno de los dos amos posibles: la virtud y el perfeccionamiento espiritual, o el placer y la comodidad. Si escoge sabiamente, se inclinará obviamente por la primera opción, y si se compromete con seriedad y empieza su trabajo de desempeño espiritual, con método y con disciplina, habrá ingresado a la tribu de equilibristas espirituales.

Debo confesarles algo: soy un hombre que quedó marcado por la depresión sicológica, la cual me acompañó desde adolescente. A pesar de que fui un estudiante de secundaria excelente, debido a una gran crisis depresiva reprobé un año. Mis padres no tuvieron la capacidad de detectar mi enfermedad y ni yo mismo era consciente. En los años 70 y principios de los 80, en mi país Costa Rica no existía tanta información médica y científica como la que existe hoy, ni tampoco la facilidad para obtenerla. Mucho menos fármacos antidepresivos tan efectivos y relativamente inocuos como los de hoy en día. De tal manera que ante tal amenaza, fui una persona muy afectada y muy vulnerable. La depresión me sumió en una crisis muy severa durante mis primeros cuatro años en la universidad, en los que ni pude encontrar la carrera universitaria adecuada, ni tampoco pude tener un desempeño académico decente. Me refugié en la afición por la música rock y pop(sin drogas por fortuna)y traté de superar mis complejos con las mujeres. En el 85 murió mi padre de un infarto fulminante en mi casa a las 6 de la mañana, justo cuando yo estaba mejorando un poco mi estado anímico y cuando estaba forjando una relación muy bonita de amistad con él. Mi madre era ama de casa, le quedó una floja pensión, yo era el único de mis hermanos que quedaba en la casa, así que tuve que empezar a trabajar y a estudiar en las noches. Para conseguir trabajo, tuve que matricularme en la carrera de administración. A mis 22 años estaba haciendo trabajos que no me gustaban y estudiando una carrera que tampoco me gustaba. Y como uno es bueno únicamente en aquello para lo que siente pasión, fui un estudiante y un trabajador mediocre, y eso me condenó a ser un hombre con una condición económica precaria. Hoy día, a mis 47 años soy un agente de seguros con 6 años de experiencia, tratando de abrirse camino en un mercado que recién se abrió a la competencia. Como conclusión de todo lo anterior: Estoy ubicado en la clase media baja, así de fácil! Pero tal situación, lejos de ser una dificultad o una amenaza, se ha constituido en una gran fortaleza y oportunidad para mi perfeccionamiento espiritual y para mi carrera de Equilibrista Espiritual (EE)! Sí, porque qué fácil llamarse EE cuando se vive con un gran nivel de comodidad. Qué hipócrita afirmar que tu amo es la virtud y el desenvolvimiento espiritual cuando pasas todo el día metido en tu trabajo, en tus ingresos y en tus posesiones, cuando disfrutas la comodidad de un auto de lujo. No señor, el perfeccionamiento espiritual tiene que doler! Es decir, tiene que haber un cierto grado de pobreza material voluntaria, porque de lo contrario, tu amo es la comodidad y la vanidad.

En mi caso particular, mi relativa pobreza material no fue producto de un acto deliberado de desprendimiento de cosas, sino del efecto de la depresión desde mi adolescencia hasta mis 34 años cuando empecé a tratar mi enfermedad con antidepresivos (Antes de eso, estuve varios años en psicoterapia, pero a pesar de mi esfuerzo, no me resultó efectiva para combatir la depresión). Pero lo importante y meritorio, es que a pesar de que yo experimento cierta frustración desde el punto de vista de mi adelanto material y profesional, he tomado mi situación como todo un desafío y una gran oportunidad para romper con los condicionamientos materiales y avanzar en mi desempeño espiritual, para no depender de la comodidad, para no echar de menos las cosas materiales que no poseo, sino más bien, para demostrarme a mí mismo y a mi Poder Superior, que mi lealtad es hacia Él y hacia la virtud y el perfeccionamiento espiritual.

Las casas grandes y elegantes, los autos de lujo, los viajes de placer al extranjero, los colegios y escuelas privadas elitistas, los compromisos sociales opulentos y exhibicionistas, los restaurantes exclusivos, y un montón de bienes y servicios más, todos superficiales, no pueden formar parte de la vida de un equilibrista espiritual (EE), ya que de lo contrario, su amo sería el placer y la comodidad. La vida de un EE tiene que estar caracterizada por la austeridad y por un cierto grado de ascetismo, reflejado en el amor a la humanidad, en la vocación al servicio.

Termino esta entrada con la siguiente frase de Albert Eisntein: "La comodidad y la felicidad nunca me han parecido una meta. Esas bases éticas me parecen los ideales del rebaño de cerdos...Las metas comunes del esfuerzo humano -obtener posesiones, éxito exterior y lujo- siempre me han parecido despreciables, desde que era muy joven".